jueves, 5 de mayo de 2016

Pulpo con mojo rojo al pimentón de La Vera.


Hoy tenemos una receta de esas de mojar pan.
Si os gusta el pulpo, no la dejéis pasar. Repetiréis!!

Hemos comprado 2 patas de pulpo ya cocido (300 g). Podríamos haber comprado uno entero congelado y haberlo cocido, pero en casa hoy solo somos dos. Así que por comodidad lo hemos comprado de este modo.
Las patas del pulpo vienen con una especie de gelatina. No pasa nada si no se la quitas, pero a nosotros nos gusta más sin ella. Se la hemos quitado con ayuda de un cuchillo pequeño, o se puede hacer también con los mismos dedos de la mano.
Cortamos las patas en rodajas de unos 2 cm de grosor y las reservamos.

Por otro lado, tenemos un par de patatas hermosas. Las hemos lavado y frotado con un cepillito.
Seguidamente las cascamos en un bol con su piel y añadimos sal, un chorrito de aceite de oliva y otro de agua. Removemos.
Tapamos el bol con film y lo llevamos al micro 8-10 minutos.
Pasado ese tiempo comprobamos que están cocinadas y las reservamos.

Seguimos con otra cosa.
Hacemos el mojo poniendo en un vaso batidor de túrmix, 1 pimiento rojo limpio y frotado con un paño, 1/2 c/p de comino, 1 cayena, 3 dientes de ajo, un chorretón de aceite de oliva virgen extra, 1 c/p de pimentón dulce de La Vera y un chorrito de vinagre, a ser posible de Jerez. Trituramos.

Vamos con la última parte.
En una sartén antiadherente o en un wok, ponemos un chorrito de aceite y salteamos a fuego vivo 1 cebolla tierna partida en dados de 1cm aproximadamente junto con 1/2 pimiento verde, también en dados.
A los 2-3 minutos añadimos 3 o 4 setas shiitake cortadas en láminas y salamos.
Cocinamos otros 2-3 minutos e incorporamos el pulpo, la patata y el mojo.
Dejamos que se mezclen los sabores durante 1 minuto mientras removemos y servimos caliente.

Ya me diréis, pulperos!


martes, 26 de abril de 2016

Pastel de berenjenas.


Hoy haremos un "pastel" de berenjenas que puede servirnos como guarnición de una carne o pescado, o como primer plato si hacemos una ración un poco más grande y la acompañamos, por ejemplo, con una ensalada.

Tenemos 2 berenjenas hermosas que hemos lavado, frotado y cortado en rodajas finas de aproximadamente 1/2 cm de grosor.
Las ponemos en un bol con abundante agua salada y las dejamos ahí unos 15 minutos.
Las escurrimos y secamos con un trapo de cocina limpio o con papel.
En una sartén amplia con un chorrito de aceite y a temperatura medio-alta, las doramos por ambos lados y reservamos.

Por otro lado, forramos con papel de horno una bandeja rectángular de 20X30 cm (más o menos) y de una altura de 5 o 6 cm.
Vamos colocando una primera capa de berenjenas solapando un poco unas con otras.
Con ayuda de un pincel, untamos las berenjenas con un poco de salsa de tomate (no os paséis) y ponemos encima una capa de lonchas finas de jamón de york y otra de láminas de queso havarti, por ejemplo.
Seguidamente, otra capa de berenjena-tomate-jamón y queso, y finalizamos con la última capa de berenjena. Es decir, que habrá 3 capas de berenjena y 2 de tomate-jamón-queso.

En un bol mezclamos 2 huevos con 200 ml leche y un poco de sal y pimienta.
Esta mezcla la vamos añadiendo poco a poco sobre la última capa de berenjena de la bandeja.

Espolvoreamos parmesano rallado y  metemos al horno precalentado a 180ºC entre 40 y 60 minutos (comprobar con un palillo o cuchillo si está cuajado el interior).

Dejamos templar durante 2 horas, desmoldamos y cortamos en cuadrados.


viernes, 22 de abril de 2016

Bizcocho de coco y maíz, sin gluten.


En esta casa nos gusta el maíz.
Lola hace unas riquísimas arepas con harina de maíz, y una de las cosas que peor nos sabe es ir a un restaurante mexicano y que las tortillas no sean de maíz.
Tiene un sabor peculiar y más fuerte que otros cereales que usamos en España. Pero me ocurre como con otros alimentos como el cilantro, el wasabi o el jengibre: que cada día procuro saborearlos y si no los tengo, los echo de menos.

Hoy vamos a hacer un bizcocho de leche de coco y harina de maíz, apto para celiacos y para los que no lo somos, también!

En un bol mezclamos con una varilla 3 huevos tamaño L con 130 g de azúcar glass. Los batimos unos minutos hasta que espumen y clareen.
Seguidamente añadimos 70 g de aceite de oliva suave, 45-50 g de aceite de coco derretido (viene en estado sólido y lo podemos encontrar en cualquier colmado africano o sudamericano), 150 g de leche de coco y 1 yogurt de sabor a coco de "danone-activia".
Mezclamos bien e incorporamos 210 g de harina de maíz, 16 g de levadura química (la Royal de toda la vida) y 2 cucharadas soperas de coco rallado.
Volvemos a mezclar un poco hasta integrar todos los ingredientes y conseguir una masa ligera y homogénea.

Engrasamos y enharinamos ligeramente un molde de plum-cake y vertemos la mezcla anterior dentro de él.
Al horno, que estará precalentado a 160-170ºC, unos 40 minutos.

Pasado ese tiempo, sacamos el molde del horno y pinchamos el bizcocho con un alfiler, un cuchillo pequeño y fino o un palo de brocheta. Si sale el palo seco de masa, ya lo tenemos. Si sale manchado, volvemos a meter el molde al horno unos 5 minutos más.

Dejamos enfriar 30 minutos al menos y desmoldamos nuestro bizcocho.

Os recomiendo dejarlo reposar 2 o 3 horas antes de comerlo, y lo podemos adornar con azúcar glass por encima y guarnecerlo con una rica mermelada de fruta.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Copa de pulpo con pimentón dulce y espuma de patata trufada.


Hoy vamos con un aperitivo resultón y, por descontado, riquísimo.
Usaremos un sifón de cocina, pero si no disponéis de uno, no pasa nada! Al final os doy la receta de un cremoso de patata que puede sustituir a la espuma y queda también espectacular.


Vamos con la espuma de patata:
Ponemos a cocer en agua fría con sal unos 300 g de patatas enteras y sin pelar. Cuando empiece a hervir el agua, contamos unos 25 minutos y comprobamos que las patatas están cocidas introduciéndoles un cuchillo pequeño. Si el cuchillo sale con facilidad de la patata, ya están cocidas!

Sacamos las patatas del agua, las pelamos y pasamos por un pasapurés.
Depositamos en un bol grande 250 g de patatas pasadas por el pasapurés, 100 g del agua de la cocción junto con 30 g de aceite de oliva virgen extra, otros 10 g de aceite trufado, 125 g de nata líquida para montar y un poco de sal.
Trituramos hasta que nos quede una crema homogénea.
Pasamos por el colador fino, probamos y rectificamos de sal si hace falta.
Introducimos en un sifón de cocina y colocamos 1 carga de N2O. Agitamos unas 4 o 5 veces el sifón y lo ponemos en un baño maría templado para mantenerlo caliente. 

Entretanto cortamos 250 g de patas del pulpo con unas tijeras en rodajas y las entibiamos en el microondas. El pulpo lo he comprado ya cocido. Ahorras tiempo y no sale demasiado caro.
Colocamos las rodajas de pulpo en un bol junto con ½ cucharada de pimentón de La Vera dulce, un chorretón de AOVE y removemos.

Para el emplatado, colocamos unas rodajas de pulpo aliñado en el fondo de 4-6 copas de martini o vasos bajos bonitos, cubrimos con la espuma y colocamos una o dos rodajas más de pulpo encima.
Salpicamos con una pizca de pimentón, unas escamas de sal y decoramos con un poco de cebollino o unas hojas de apio, por ejemplo.

Otra opción, si no tenemos sifón de cocina, es hacer un puré cremoso de patata que sustituya a la espuma:
Pelamos 400 g de patatas, las lavamos, cortamos y las ponemos en una cazuela a cocer con agua y sal.
Una vez cocidas, las pasamos por un pasapurés y mezclamos con 150 g de leche, 150-200 g de nata, 1 yema de huevo y unos 50 g de mantequilla que habremos sacado un rato antes de la nevera para que este blandita.
Trituramos con la túrmix o cualquier otro robot de cocina hasta que nos quede una crema lisa, homogénea y sin grumos.

martes, 15 de marzo de 2016

Hamburguesas de avena.


Hola!
Las hamburguesas de avena son una buena opción para aquellas personas que no quieren o pueden comer carne.

Probadlas! Realmente están muy buenas!!

Lo primero que hay que hacer es poner en un bol amplio 200 g de copos de avena, preferiblemente copos finos, y añadir abundante agua. Los dejamos ahí hidratándose durante 2 horas y después los pasamos a un colador grande para que escurran y se desprendan de la mayor cantidad posible de agua.

En este tiempo cocemos 1 taza de café de arroz redondo:
En una olla o cazo con abundante agua hirviendo salada, echamos el arroz y lo cocemos a fuego medio lo que indique el fabricante (unos 16-17 minutos más o menos).
Probamos el arroz para ver si está en su punto, y si lo está, lo escurrimos y reservamos.

También tenemos que hacer un pochado de verduras:
En una sartén a fuego medio-bajo con un chorro de aceite de oliva, pochamos durante 15 minutos aproximadamente 1/2 cebolla, 1/4 de pimiento rojo y 1 zanahoria pequeña, todo cortado en daditos bien pequeños. Salpimentamos.
Añadimos 4 champiñones medianos bien picados, cocinamos otros 10 minutos más y reservamos.

A la avena, que estará ya hidratada y bien escurrida, le añadimos el arroz cocido y el pochado de verduras.
También un chorrito de salsa de soja, una cucharadita pequeña y rasa de cominos molidos, una yema de huevo, 2 cucharadas de pan rallado, sal y pimienta negra.
Dejamos la mezcla en la nevera una media hora.

Ya podemos hacer nuestras hamburguesas!!
Sacamos la masa de hamburguesas de la nevera justo antes de empezar a hacerlas.
Nos untamos las manos con un poco de aceite y cogemos una bola de masa, del tamaño de un huevo de gallina.
La apretamos un poco en nuestras manos dándole ya la forma de una hamburguesa.
La rebozamos en pan rallado y de esta forma vamos haciendo el resto (a mi me han salido 8 hamburguesas majas).
Solo queda freírlas en una sartén con un chorro de aceite a temperatura media.
Tened cuidado al darles la vuelta ya que estas hamburguesas son más delicadas que las de carne y se pueden romper.

Las podemos tomar con unas rodajas de tomate o montar la típica hamburguesa con su pan, lechuga, queso... a vuestro gusto!


martes, 16 de febrero de 2016

Crema de patatas trufada.


La patata se lleva bien con cualquier vecino. Con los más comunes y con los de alta alcurnia. Siempre hay que hacerle un hueco en nuestro menú porque es muy, muy agradecida.

Para hacer esta rica crema de patatas...

Ponemos en una cacerola mediana un chorro de aceite de oliva virgen y pochamos 1 cebolla no muy grande y 1 puerro, todo bien picado. Salpimentamos.
Pasados 15 o 20 minutos, la cebolla y el puerro estarán cocinados y blanditos. Incorporamos 1 chupito de manzanilla "La Guita" y 4-5 patatas medianas peladas y cortadas en dados. Las dejamos rehogar 2-3 minutos y mojamos con 1 litro de caldo de ave. Hervimos unos 30 minutos con la cacerola destapada y después añadimos 200 ml de nata.
Pasamos todo por la túrmix y ponemos a punto de sal si es necesario.

Hemos servido la crema de patata en un plato sopero con un hilo de aceite de oliva trufado y trufa rallada por encima.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Pescadilla con salsa de ajos tiernos en olla rápida.


Hola a todos!
Hoy tenemos una receta que vamos a hacer esta semana en la escuela de cocina de Kuhn Rikón de Zaragoza.

Necesitaremos 4 rodajas gruesas de merluza o pescadilla, un puñado de almejas, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva, 100 g de ajos tiernos, 100 ml de vino blanco seco, 100 ml de nata y perejil picado

Lavamos, secamos el pescado y lo salpimentamos.
En un bol con abundante agua y un puñado de sal, colocamos las almejas. Pasada ½ hora las colamos, lavamos y revisamos de una en una. Desechamos las que estén rotas o abiertas.

Ponemos a fuego medio nuestra olla rápida con el aceite y añadimos los ajos tiernos limpios y cortados en rodajitas finas. Cocinamos unos minutos sin que lleguen a tostarse e incorporamos el vino que dejaremos hervir unos segundos.
Añadimos la nata, salamos un poquito y colocamos las rodajas de merluza junto con las almejas purgadas.
Cerramos la olla y subimos a fuego fuerte hasta que veamos la primera raya del pivote de la tapa de la olla. Bajamos a fuego suave y será aquí cuando tengamos que empezar a contar los minutos. ¿Cuántos? Pues dependerá del grosor del pescado, pero lo normal es que con 2 minutos sea más que suficiente.

Pasado este tiempo, apagamos el fuego y presionamos el pivote de la tapa para que la olla pierda el vapor rápidamente.

Abrimos y servimos al momento con perejil picado por encima, si queremos.

lunes, 8 de febrero de 2016

Alcachofas al jerez en olla rápida con pesto blanco de ajo.


Otra de alcachofas!
Esta es una versión de un plato que ya hicimos hace unos años en este blog. La base es la misma, pero  después vamos a hacer unas variaciones: dorar las alcachofas y hacer un pesto de ajo que, en mi opinión, les va estupendamente.

Limpiamos 6-8 alcachofas (con guantes de látex) quitándoles las hojas externas hasta llegar al corazón, que es la parte más tierna de la alcachofa. También cortamos una buena parte de la punta del corazón de la alcachofa. Luego las colocamos rápidamente en un bol con abundante agua y un chorrito de limón. Evitaremos así que se oxiden y oscurezcan.

Por otro lado, en la olla rápida Kuhn Rikon, salteamos a fuego alto y con un chorrito de aceite de oliva, 1/2 cebolla y 1 zanahoria pequeña cortadas en daditos pequeños. Salpimentamos.
Seguidamente escurrimos e introducimos en la olla las alcachofas junto con un buen chorro de jerez seco y dejamos que hierva unos momentos. Así perderá su contenido alcohólico.
Sólo queda cerrar la olla y esperar a que suba la segunda raya del pivote de la olla. Cuando aparezca, bajamos a fuego medio-bajo y contamos 6 minutos. Pasado ese tiempo, apagamos el fuego y esperamos a que el pivote baje por completo (otros 5 o 6 minutos).

En este tiempo de cocción de las alcachofas podemos hacer el pesto:
Cocemos a fuego lento en una cacerola con agua 6-8 dientes de ajo sin pelar. A los 15 minutos aproximadamente estarán tiernos. Los escurrimos, pelamos y reservamos.
En un vaso batidor mezclamos los ajos cocidos con 200 g de queso quark o similar, 40 g de parmesano y  30-35 g de piñones dorados (podemos reservar unos pocos para la decoración final) hasta hacer un puré homogéneo.

Las alcachofas estarán ya cocidas, pero como os he dicho anteriormente, en esta ocasión las vamos a dorar en una sartén caliente con un chorrito de aceite.

Servimos las alcachofas doradas con las verduras escurridas y, si hemos reservado algunos, los piñones  por encima. Al lado una lágrima del pesto de ajo y decoramos con toque verde si nos apetece.

viernes, 5 de febrero de 2016

Pollo tandoori con pilaf de piñones y dátiles


El verdadero pollo al tandoori se asa en un horno cónico de arcilla. Esta receta es sólo una aproximación, pero aún así resulta deliciosa. La combinación de las especias con el pollo horneado da como resultado un plato de los que hay que repetir cada cierto tiempo.

Tenemos 4 pechugas de pollo limpias y sin piel. Les hemos dado un par de pequeños cortes en su parte más gruesa para que el adobo que vamos a preparar a continuación penetre y de sabor a la carne. Las reservamos.

Para preparar el adobo:
Majamos en un mortero o almirez 4 dientes de ajo con sal, 1 cucharada pequeña de cominos y 1 cayena. El resultado será una especie de puré que pondremos en un bol con unos 100 g de aceite de oliva y el zumo de 1/2 limón.
Incorporamos 1 cucharada sopera rasa de cúrcuma, otra de pimentón dulce, un dado de 3X3 cm de jengibre fresco rallado, 1 cucharada pequeña rasa de pimienta negra molida, otra de coriandro molido y 1/4 cucharada pequeña de nuez moscada. Le podemos añadir un poco de clavo y canela, aunque en esta ocasión no lo hemos hecho.
Por último vertemos un yogur natural sin azúcar y mezclamos bien con las especias.

Una vez que tenemos listo el adobo, introducimos las pechugas de pollo en el bol y las embadurnamos bien.  Tapamos el bol con papel film y lo llevamos a la nevera donde lo dejamos reposar al menos 3 horas, aunque si lo haces por la noche, lo puedes dejar perfectamente hasta el día siguiente.
Si el adobo no cubre todo el pollo, le tendremos que dar alguna vuelta a lo largo de esas 3 horas o cuando saquemos el pollo de la nevera un par de horas antes de meterlo al horno.

Cuando vayamos a cocinarlo, ponemos el pollo en una bandeja y lo horneamos a 200ºC unos 30 minutos o hasta que las pechugas entén doradas. A mitad del horneado podemos sacar la bandeja del horno y girar las pechugas para que el horneado sea uniforme.

Mientras tanto hacemos un arroz pilaf. Esta vez lo he cocinado al microondas en la arrocera de Lékué, y después le he añadido un puñadito de piñones tostados en una sartén y 2-3 dátiles picados.
Si queréis ver cómo funciona la arrocera, solo tenéis que pinchar aquí.

Para servir el plato podemos cortar el pollo en tiras, colocarlas sobre una cama de arroz y espolvorear un poco de cilantro picado. También le va muy bien una salsa especiada de yogurt. A vuestro gusto.


jueves, 4 de febrero de 2016

Peras al vermut rojo.


Soy poco de fruta. Algún plátano, fresas (aunque sepan únicamente a hierba), zumos de naranja y limón.... Así que me tengo que engañar de vez en cuando y combinar fruta que usualmente no como con alguna cosita más... Este es el caso.

Lavamos y frotamos con papel de cocina 1 naranja y 1 limón. Los exprimimos y le quitamos la piel a 1/2 naranja y a 1/2 limón, pero solo la piel! La parte blanca que está debajo de la piel no nos interesa y hay que quitarla pues amarga. Picamos la piel en una juliana muy fina.

Ponemos la mitad del zumo en un bol. Pelamos 4 peras maduras y firmes, las partimos, quitamos su corazón y hacemos dados de 1X1 cm aproximadamente. Vamos introduciendo los dados en el bol con los zumos y los dejamos ahí durante unos pocos minutos.

Ponemos el contenido del bol en una sartén junto con las pieles picadas. Incorporamos 1 ramita de canela, 1 tapón de vainillina, 1 cucharada sopera de azúcar glass, 200 ml de vermut rojo y un chorrito de licor de naranja. Hervimos el contenido de la cazuela destapada revolviendo con frecuencia hasta que la fruta esté tierna (unos 15-20 minutos).
Retiramos la fruta con una espumadera y quitamos la canela del líquido restante, que volveremos a cocer unos pocos minutos hasta que adquiera la consistencia de un jarabe. Lo reservamos en la nevera.

Volvemos a poner la fruta en una sartén junto con 1 cucharada sopera de azúcar glass, el zumo restante y, a fuego alto, cocinamos hasta que reduzca el zumo y la pera adquiera un tono doradito. Vertemos otros 100 ml de vermut y cocinamos unos minutos más. Reservamos en nevera cuando temple.

Cuando el jarabe y los dados de pera cocinados estén frescos podemos montar el plato: por ejemplo, en un vaso bajo un poco de yogurt avainillado, sobre este, los dados de pera y encima un poco de jarabe.


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